Un años más, desde la FAMP nos sumamos a la celebración del Día Internacional de la Mujer Rural, con el objeto de reconocer la función y contribución decisiva de la mujer en el desarrollo del ámbito rural.
El Día Internacional de la Mujer Rural conmemora la lucha de la mujer en las zonas rurales por alcanzar la igualdad en la sociedad y es, por tanto, una jornada de reivindicación. Queremos rendir un merecido homenaje a las mujeres rurales, reconociendo el papel estratégico que desarrollan en la agricultura, ganadería, en el emprendimiento y en la fijación de la población en los municipios rurales.
La presencia de la mujer en el entorno rural es absolutamente clave para conseguir la transformación económica, ambiental y social que necesitan los municipios y territorios rurales.
Por ello, el Plan de Recuperación frente al Reto Demográfico aprobado por el Consejo de Ministros, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, ha incluido acertadamente un apartado con medidas concretas para impulsar y potenciar el papel de la mujer en el mundo rural.
También la agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, como nueva hoja de ruta mundial, contempla como asuntos de primer nivel, transversales e imprescindibles, la igualdad de género, el empoderamiento y los derechos de las mujeres para el desarrollo sostenible de los países.
Este año, además, tiene un especial significado porque la Asamblea General de Naciones Unidas, aprobó el 2 de mayo de 2024 una resolución que declaraba 2026 Año Internacional de la Agricultora.
Con la aprobación de esta resolución, se pretende destacar la importancia de promover el empoderamiento económico de las mujeres rurales haciendo realidad su derecho al trabajo y sus derechos en el trabajo, desarrollando sus capacidades y habilidades para gestionar empresas y cooperativas, facilitando la formalización y garantizando su inclusión financiera y digital y la igualdad de acceso a los recursos naturales y los recursos económicos y productivos, en particular el acceso a la tierra.
Naciones Unidades nos invita a que durante 2026 las administraciones organicemos actividades encaminadas a crear conciencia y centrar la atención normativa en los obstáculos y los desafíos a los que se enfrentan las agricultoras en los sistemas agroalimentarios y a las iniciativas, políticas y acciones que se pueden aplicar y se aplican para afrontar esos problemas y lograr la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres en la agricultura
De esta forma, se pretende dar respuesta a los Objetivos 1, 2 y 5 de la Agenda 2023 para el Desarrollo Sostenible, con la intención de “Poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo”, “Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible” y “Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas”, que se han visto obstaculizados, en parte, por las crisis y los factores estresantes mundiales que están agravando la desigualdad de género en los sistemas agroalimentarios.
Por todas estas razones, desde la FAMP consideramos que:
Por tanto, para evitar el despoblamiento de los municipios rurales y que estos sigan con vida y esperanza, necesitamos que:
La FAMP, mediante esta declaración institucional, desea conmemorar un año más este día, por su trascendencia, por su carácter reivindicativo y con el compromiso de seguir trabajando para mejorar las condiciones de vida de las mujeres rurales. Hacemos partícipes a las Entidades Locales de Andalucía, convencidos de que comparten estos planteamientos y los ponen en práctica mediante sus acciones de gobierno. Y de forma particular, invitamos a todas las administraciones locales de Andalucía a hacerse eco de esta propuesta de Naciones Unidas para que entre todos impulsemos el empoderamiento de las mujeres rurales que cumplen un papel tan importante en la sociedad andaluza y celebremos juntos y juntas el Año Internacional de la Agricultora.
Desde el municipalismo, contribuyamos a reforzar el papel de la mujer en el ámbito rural.