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CAPILEIRA

La FAMP afrontará los retos del despoblamiento de la Andalucía rural con la creación de un grupo de trabajo

Rodríguez Villalobos subraya que “los desafíos pasan por reforzar las inversiones, aprovechar mejor los recursos locales, construir servicios públicos más eficaces y establecer nuevas fórmulas para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía”

villalobos

El presidente de la FAMP ha alertado que la “despoblación de la Andalucía rural” es "un serio riesgo” que amenaza la supervivencia y la continuidad de cientos de pueblos, el ecosistema natural y la conservación del territorio"

El presidente de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), Fernando Rodríguez Villalobos, se ha referido hoy a la lucha contra el “despoblamiento rural” como uno de los “grandes retos” que tiene la sociedad andaluza para los próximos años. El envejecimiento de la población, la disminución de jóvenes, la baja tasa de natalidad y la reposición demográfica negativa están provocando una “terrible desertización humana en el 53% del territorio español”. Y sus “efectos” comienzan a notarse en muchas comarcas del interior de la Andalucía rural.

Las zonas escasamente pobladas (menos de 50 hab/km2) ocupan el 65,92% del territorio andaluz. El 14,36% del territorio está muy escasamente poblado, 73 municipios están por debajo de 8 hab/km2.  Aproximadamente el 70% de los municipios andaluces (534) han perdido población con respecto al año 1960. La mitad de los municipios andaluces, 389, está perdiendo población en el siglo XXI, el 90% de ellos son municipios rurales de menos de 5.000 habitantes. Y por eso, apuntó Rodríguez Villalobos “es urgente pasar de los hechos a las palabras”.

Para el presidente de la FAMP, el “medio rural es estratégico en la economía” ya que la agricultura, ganadería y agroindustria junto al medio ambiente son fundamentales para una sociedad cohesionada y bien vertebrada socialmente. La “despoblación lleva aparejados riesgos medioambientales”. El abandono de montes, campos de cultivo y pastos tiene efectos en el medio natural como el aumento del riesgo de incendios, la disminución de la biodiversidad por proliferación sin control de algunas  especies vegetales o la “erosión en zonas donde las precipitaciones anuales se concentran en épocas concretas del año como ocurre en la mayor parte de Andalucía”, apuntó Rodríguez Villalobos.

Desde la FAMP, argumentó, el presidente, “estamos convencidos de que el trabajo contra la despoblación tiene que vertebrarse como una política de Estado en la que se involucren todas las administraciones públicas y también la Unión Europea”. Y para ello es “imprescindible” crear  medidas legislativas, asignar mayores recursos financieros y que, además, las entidades locales lideren esta lucha ya que son las gestoras y los actores principales para combatir la despoblación. “Frenar la despoblación cuesta. Y cuesta tiempo, dinero, talento y recursos. Pero recuperar lo perdido requiere más tiempo, más dinero, más talento y más recursos, porque las intervenciones in extremis no son sencillas ni baratas”, argumentó Villalobos.

El Parlamento Europeo ha instado a la Unión Europea (UE) a contemplar criterios demográficos en el reparto de ayudas económicas y que en los presupuestos se incluyan partidas específicas contra la despoblación.  El documento aprobado en Estrasburgo, con vistas a su conversión en Directivas de la Comisión Europea, está basado en los informes que ha elaborado la FEMP a través de su Comisión de Despoblación, informes que son también materia de trabajo en la Comisión Nacional para el Reto Demográfico. Entre otras cuestiones, demanda más ayudas comunitarias a las regiones de la UE con población envejecida, baja natalidad y éxodo de jóvenes.

El texto de la Resolución considera que en el diseño de las políticas y del nuevo enfoque del cambio demográfico debe incluirse la participación de las autoridades regionales y locales; además de prestar una “atención particular” a las zonas rurales que afrontan estos problemas de una forma especialmente acuciante y de destacar la importancia de una “cooperación reforzada” entre las zonas rurales y las áreas urbanas.

Las comunidades más afectadas por la despoblación llevan tiempo insistiendo en que “no se trata de llenar los pueblos de gente, sino de equilibrar la estructura demográfica del país”. Esta exigencia cristalizó en enero de 2017 durante la Conferencia de Presidentes. Las autonomías integrantes del Foro de Regiones con Desafíos Demográficos (Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Galicia, Extremadura, Galicia y La Rioja) propusieron incluir la demografía como un factor de peso en el próximo modelo de financiación autonómica -aún pendiente de renovación- y pidieron más implicación al Gobierno de España.

El envejecimiento de la población es una gran preocupación en el mundo rural, por lo que la Política Agraria Comunitaria (PAC), indicó Rodríguez Villalobos, “está fomentando el relevo generacional y el empleo femenino. Han sido las políticas de innovación e investigación las que han promovido un mayor número de iniciativas para gestionar los desafíos demográficos, casi siempre centradas en el envejecimiento”. “El diagnóstico de la despoblación es desalentador. De ahí que muchos ayuntamientos prefieran dejar de hablar de despoblación para hacerlo de repoblación para forzar un cambio de mentalidad”.

“Desde la FAMP vamos a crear un Grupo de Trabajo para luchar contra la despoblación en Andalucía.  Trabajaremos desde lo local, con las diputaciones provinciales, el Gobierno de España, la Junta de Andalucía, la FEMP; y en Europa, con el Comité de las Regiones y el propio Parlamento Europeo”, destacó Rodríguez Villalobos.

Finalmente, a través del Plan de Formación Continua celebraremos en la sede de la Mancomunidad de La Subbética en Priego de Córdoba unas jornadas “a las que invitamos a participar” a responsables políticos y personal técnico de la Administración Local de Andalucía. Será un punto de encuentro y reflexión que permitirá fijar la Hoja de Ruta para la acción en materia de despoblamiento, de forma coordinada y conjunta con las instituciones públicas que están abordando esta cuestión y se constituirá el “Grupo de Trabajo” de la FAMP. Más Información aquí.