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07062019

FAMP, CHG y Parque Natural Marismas del Odiel clausuran en Venecia la “escuela de verano” sobre humedales europeos

La secretaria general de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), Teresa Muela Tudela, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), Joaquín Páez, y el director del Paraje Natural y Reserva de la Biosfera Marismas del Odiel, Enrique Martínez Montes, han asistido hoy a la “Escuela de Verano” para la gestión sostenible de los humedales europeos, que durante esta semana se ha celebrado en Venecia (Italia).

La FAMP ha acompañado a la CHG y al Paraje Natural y Reserva de la Biosfera Marismas del Odiel –elegido como área piloto para llevar a cabo las actuaciones en Andalucía-, al cierre de la Escuela de Verano en la Universidad de Venecia. Estas jornadas, desarrolladas en el marco del proyecto europeo Interreg - WETNET han permitido, durante una semana de formación intensiva, el intercambio de experiencias entre todas las organizaciones europeas que participan en este proyecto sobre la gestión sostenible de sus humedales mediterráneos.

El proyecto WETNET tiene como objetivo mejorar la coordinación y estimular la efectividad de la gestión y planificación de los humedales protegidos en el área mediterránea, Páez ha relatado la situación actual de este valioso humedal y las importantes medidas que se han tomado desde la llegada al Gobierno del nuevo Ejecutivo.

Con una gestión respaldada por el Ministerio para la Transición Ecológica, la actual presidencia de la CHG ha diseñado una hoja de ruta con dos objetivos fundamentales: alcanzar el objetivo ambiental de regenerar en cantidad y calidad las masas de aguas subterráneas del acuífero; y satisfacer las demandas de los usuarios, en clara alusión a las 18.000 hectáreas de riego sobre las que se asienta la industria agroalimentaria de frutos rojos, de la que se benefician más de 80.000 personas.

Conscientes de que las medidas implementadas por el Organismo hasta el momento no conseguirían alcanzar los objetivos ambientales en los plazos previstos, el pasado 21 de febrero, la CHG inició la tramitación para declarar La Rocina, Almonte y Marismas como “masas de agua subterránea, en riesgo de no alcanzar el buen estado”. Esta medida, anunciada por Joaquín Páez en el Consejo de Participación de Doñana en diciembre de 2018, exigirá de la creación de comunidades de usuarios regantes y la elaboración de un programa de actuación que ordene las extracciones y coordine las medidas para garantizar el uso sostenible del recurso, lo que vendrá a reforzar la acción de la CHG en la protección y conservación del humedal. 

Junto a esta medida, actualmente en desarrollo, la CHG pretende maximizar la utilización de los 4,99 hectómetros cúbicos de la transferencia del Tinto-Odiel-Piedras a la cuenca del Guadalquivir para liberar la presión de las masas en la comarca de El Condado, así como asegurar que las futuras infraestructuras a ejecutar para el trasvase de 14,99 hectómetros cúbicos, recientemente aprobado, suponga la liberación de presiones en la zona más sensible del acuífero.

El Organismo también contempla el recrecimiento del embalse del Agrio, para disminuir las extracciones de aguas subterráneas en el entorno de los Hatos; la puesta en marcha de la nueva estación depuradora de Matalascañas, actualmente en tramitación ambiental; y el impulso a la sustitución de los dos sondeos de abastecimiento más cercanos al Parque Nacional en el término municipal de Almonte (Huelva), por otros dos ubicados en una zona más alejada y de menor sensibilidad.

A ello se sumará el aumento en los próximos meses de los medios propios del Organismo de cuenca, tanto de la Guardería fluvial, como para la tramitación de expedientes y sanciones. Asimismo, se incluirá la problemática de Doñana en el Esquema de Temas Importantes (ETI) del Tercer Ciclo de la Planificación Hidrológica, para facilitar que este espacio natural se convierta en objeto de especial análisis.

El presidente ha señalado que se hace ineludible desarrollar estas medidas ya anunciadas por el Ejecutivo ante la preocupación europea no solo por el deterioro de la zona, sino también por las exigencias del propio mercado internacional -en los que operan los productos de la comarca-, cada vez más exigentes en la reclamación de etiquetas de respeto y sostenibilidad ambiental.